lunes, 27 de julio de 2009

Visionarios vintage

Lo reconozco, me reconforta leer sobre Bradbury y sus opiniones en el Babelia de hoy.

"Hace un mes me llamaron de Yahoo! porque querían poner una de mis novelas en Internet. Les dije que se fueran al infierno?, recuerda hecho un basilisco. Mencionarle Internet sólo aviva las llamas. ?¡Que quemen la red en lugar de quemar libros!?, sentencia a pesar de contar con una página bien cuidada. ¿Y los libros electrónicos tipo Kindle? ?Eso no son libros. Los libros sólo tienen dos olores: el olor a nuevo, que es bueno, y el olor a libro usado, que es todavía mejor?, dice romántico este visionario criado a la antigua usanza. Su última batalla a favor de la palabra impresa es su defensa de las bibliotecas, esos dinosaurios en vías de extinción por falta de interés y fondos que Bradbury está dispuesto a mantener con vida aunque su batalla suene quijotesca. No creo que las bibliotecas estén obsoletas y no permitiré que acaben con ellas así me tenga que poner en medio para evitarlo."

Había prestado cierta relevancia a sus escritos, pero me anima más contemplar cómo un fantasioso como él es capaz de valorar tanto el libro, al igual que en Fahrenheit 451.

En mi opinión, la defensa a ultranza del libro no está circunscrita al objeto en sí, sino a la calidad del conocimiento que encierra. Cómo el papel ha servido de soporte difusor de las grandes ideas, historias y descubrimientos.

En principio podemos suponer que una de las principales críticas que sacude diariamente a internet es la cantidad de información sin calidad que pulula por ella -una muestra es este blog, jajaja-. La absoluta libertad de publicación -que no se pierda- que la sustenta permite que cualquiera exprese abiertamente sus pensamientos sin pasar antes por la criba de expertos en calidad literaria, científica, investigadora, ... No es ésto un juicio a internet en defensa de los libros, sólo una consideración personal ante el placer complementario que entregan.

Si un iPhone es elegante en su diseño y nos apetece tenerlo, ¿cuánta belleza encierra un libro?

Me encanta cuando un escritor mantiene al día un blog donde compartir con él impresiones de sus libros, cuando se actualiza online algunas consideraciones en ellos expuestas y cuando facilita la conexión con otros lectores. Y también me encanta mancharme los dedos de tinta los domingos por la mañana (reconozco que sólo compro periódicos ese día, el resto, online), regalar libros y suscripciones a revistas especiales. Creo que el libro y por ende las bibliotecas, tiene un componente emocional y estético (como la foto que encabeza este post) que, personalmente, no me proporcionan los elementos electrónicos, científicos y demás chismes. Aunque debo admitir que tampoco se vivir sin ellos :-(.

C


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