domingo, 19 de julio de 2009

Comunicación y pensamiento


Cuántas grandes ideas innovadoras tiradas por el desague de la incomprensión. Pero ¿quién falla, el que comunica, que no se hace comprender a través de discursos fatuos y enrevesados, o el aturdido espectador de la innovación que no acaba de ver su utilidad ni satisfecha su necesidad? Simplicidad, por favor, simplicidad.

Lo dejo como reflexión de domingo ante la lectura en la revista Mercurio de la crítica que Iñaki Esteban hace de God&Gun, Apuntes de polemología, del ínclito Rafael Sánchez Ferlosio.

Me interesa lo que dice -abajo en cursiva-, al servir como idea de base al modelo de comunicación que se sigue para la introducción de innovaciones al mercado:

"... y porque confundir pensamiento y comunicación resulta letal para el primero. No obstante, prescindir del elemento comunicativo -Sócrates y la retórica nunca lo hicieron- puede resultar a veces desasosegante"

No puedo estar más de acuerdo. Especialmente cuando en los últimos meses me he enfrentado a fantásticos proyectos faltos de la adecuada comuncicación, pero dotados de un pensamiento trascendente y de gran intensidad práctica.

Seguimos pensando ;-)
C







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