lunes, 20 de julio de 2009

Cansancio

Quizá es el calor. Pero qué pocas ganas tengo de trabajar esta noche. ¿Le ocurre a alguien más?.

En fin, si hay momentos en lo que necesitas descansar hasta de aquello con lo que más disfrutas, por qué nos empeñamos en que nuestros clientes/consumidores/usuarios siempre estén junto a nosotros. Dejemos espacios de relajación en el consumo y usémoslos para recapacitar, coger nuevas fuerzas y mejorar nuestra experiencia de marca.

¿Es bueno que aquellos que confían plenamente en nuestras marcas conozcan y experimenten con otras? Bueno, recapacitemos, al menos pongámoslo difícil, entretengámosles.

Si aceptamos, más nos vale, que una generación de nuevos consumidores actuales y todas las venideras estarán a un solo click de la competencia, debemos presentarnos como complemento para su estilo de vida. Que no se aburran con nosotros.

Asumamos que el nuevo consumidor tiene la infidelidad tan accesible a través de internet ,que conoce todo, tiene un camino abierto a lo que quiera. Querrán que nos renovemos constantemente, si no, click y a otro.

¿Cómo conseguir la supervivencia? Conociendo sus modos de vida, qué vinculos les unen, qué apegos más profundos tienen con los nuevos modelos de consumo, comprando con ellos, jugando con ellos, aprendiendo con ellos, sufriendo con ellos, ...

Sólo de esta forma y haciéndolo de una manera entretenida lograremos el objetivo. Para aburrirse ya están las soporíferas noches de verano

Hasta mañ ....
grgrgrgrgrgrgrgrgrgrgr, fffffffffffffffffffffffff, grgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrg, fffffffffffffffffffffffffff
C

domingo, 19 de julio de 2009

Comunicación y pensamiento


Cuántas grandes ideas innovadoras tiradas por el desague de la incomprensión. Pero ¿quién falla, el que comunica, que no se hace comprender a través de discursos fatuos y enrevesados, o el aturdido espectador de la innovación que no acaba de ver su utilidad ni satisfecha su necesidad? Simplicidad, por favor, simplicidad.

Lo dejo como reflexión de domingo ante la lectura en la revista Mercurio de la crítica que Iñaki Esteban hace de God&Gun, Apuntes de polemología, del ínclito Rafael Sánchez Ferlosio.

Me interesa lo que dice -abajo en cursiva-, al servir como idea de base al modelo de comunicación que se sigue para la introducción de innovaciones al mercado:

"... y porque confundir pensamiento y comunicación resulta letal para el primero. No obstante, prescindir del elemento comunicativo -Sócrates y la retórica nunca lo hicieron- puede resultar a veces desasosegante"

No puedo estar más de acuerdo. Especialmente cuando en los últimos meses me he enfrentado a fantásticos proyectos faltos de la adecuada comuncicación, pero dotados de un pensamiento trascendente y de gran intensidad práctica.

Seguimos pensando ;-)
C







sábado, 18 de julio de 2009

Ampliando fronteras de aprendizaje

Una de las áreas de conocimiento a las que más horas estoy dedicando últimamente es la sociología. Debo reconocer que es un ámbito en el que no había profundizado demasiado, más allá de lo estudiado en Derecho, los postgrados en marketing, estudios sobre tendencias, libros actuales sobre el valor de internet, lo 2.0 y demás, ... , pero adentrarme en ella me ha enganchado, lo admito.

El beneficio que estoy obteniendo -desde los primeros momentos, además- repercute extraordinariamente a todos los proyecto de construcción de marca en los que mi equipo y yo estamos enfrascados.

Hasta ahora el planteamiento que venía utilizando tenía que ver más con estrategias estándar de comunicación y diseño, dejando un poco de lado la profunidad de pensamiento orientado a la sociedad, el ser humano y su comportamiento. Espero mejorar así.

Donde más lo estamos apreciando es en la creciente importancia que otorgamos a los estilos de vida y su aplicación práctica a la hora de mejorar los resultados de las compañías -no existe demasiada bibliografía sobre el tema-. Analizar y comprender el funcionamiento profundo de la sociedad, sus grupos, comunidades, idiosincracias, consumos, necesidades, ...

Reconozco que en este proceso de ampliar las miras del conocimiento que aplico en la actividad diaria, también estoy intentando aprender más sobre ciencia y tecnología para construir marcas alrededor de estas disciplinas, especialmente con el fin de crear un modelo de comercialización y comunicación de la innovación.

Y en menor medida, por la intensidad de la profundidad del estudio -el tiempo es finito y mi capacidad limitada- no por su importancia, leer sobre filosofía me está ayudando a replantear la importancia de definir sólidas ideas de base para aquellas marcas sobre las que tenemos influencia -para terceros en Vinomio y las propias en mis otras aventuras empresariales utópicas :-) -

A seguir aprendiendo
C


jueves, 16 de julio de 2009

No hay tiempo

Hoy sólo Twitter. Simplicidad.
Acciones básicas y primarias, ¿por qué no? A veces no hay tiempo para más, sobre todo si tienes una familia a la que atender.
El próximo post, la teoria de las élites y las marcas.

C

miércoles, 15 de julio de 2009

Pongamos en valor al consumidor, conversemos


Traigo a la memoria una interesante respuesta de Lluís Bassat en una entrevista donde entre muchas cosas, afirma lo siguiente:

"Una de las enfermedades más graves que ha sufrido el mundo de la comunicación es preguntar todo al consumidor. El consumidor no sabe lo que le gustará mañana. Si a las chicas de 15-25 años les hubiéramos preguntado si estarían dispuestas a llevar en invierno pantalones muy bajos, un jersey muy alto, incluso enseñando algún michelín, el cien por cien hubiera dicho que no. No todo se puede investigar. Es labor de los creadores aportar nuevas ideas. Si seguimos la opinión de los consumidores, siempre haremos lo que ya está hecho. Lo que le gusta es lo que hoy se está utilizando. El mundo se mueve por la innovación, que tiene que venir de una mente creativa capaz de proponerlo e, incluso, de imponerlo; de convencer a la gente para que adopte su idea".

La entrevista es reciente, diciembre el pasado año. Puntualizo el aspecto temporal porque, estando totalmente de acuerdo con lo que apunta, creo que hay un matiz que se olvida entre tan interesante reflexión. Especialmente si observamos el importante auge que están obteniendo, en el ámbito del fomento de la innovación, proyectos de gestión de conocimiento y conexión de inteligencias. Uno de ellos que he podido vivir bastante de cerca y que sirve como ejemplo a esta idea es Gnoss.

Incorporemos a todas aquellas personas que puedan sumar aportando experiencia y conocimiento en el proceso de la innovación. Estudiemos en profundidad la conectividad existente entre distintos grupos y comunidades -de usuarios, de consumidores, seguidores de marcas, amigos, aficionados a algo, ...- y nuestras marcas, para impulsar nuevas herramientas de transformación social, económica, educativa, consumo inteligente, de mercado, procesos, ...

¿Quién puede opinar sobre un modelo de educación, sólo los profesores? También habrá que tener en cuenta al estudiante. Al menos él lo dice en Tuenti :-)

¿Quién puede opinar sobre el uso de una nueva tecnología? También habrá que valorar la opinión de sus usuarios como hace la comunidad de Genexus.

Apostemos por los creadores, utópicos y soñadores que conciben nuevos usos, nuevas herramientas, nuevas ideas, ... Pero además, por quien hace uso y disfruta de los productos y servicios, que está, y más en estos momentos del fenómeno "2.0", interesado en transmitir sus opiniones y se encuentra dotado de una tremenda capacidad para compartir su conocimiento a través de internet.

Creo que podemos estar de acuerdo en que el impulso dentro de las organizaciones para fomentar una cultura innovadora tiene que venir desde la propia dirección -qué estupendo juego va a dar hablar el post que tengo pensado escribir el viernes sobre las élites- , pero no desechemos el poder de la conversación con el cliente (gracias @amangado por tu persitencia).

A recapacitar
C

martes, 14 de julio de 2009

Un poco de filosofía

Después de un día en el que he hablado más de lo que he escuchando, creo que debo leer en lugar de escribir.

Para ello tengo entre mis manos un divertido libro llamado "Platón y un ornitorrinco entran en un bar ... ". A ver si disfruto de él un par de horas. La filosofía explicada a través del humor de dos sexagenarios que estudiaron esta ciencia hace más de cuarenta años en Harvard.

Bueno, digo sólo una cosa más al hilo de este tema, sobre las marcas, claro. Tengo pendiente la revisión de otro libro, Philosophy of branding. Principios filosóficos aplicados a la gestión y construción de marcas. Ameno y, sobre todo, innovador a la hora de introducir nuevas perspectivas de pensamiento en nuestra disciplina.

A leer!!!!
C

lunes, 13 de julio de 2009

¿Sabemos vender España?

Siempre que viajo pruebo la gastronomía local, imagino que como casi todo el mundo, esto no tiene mucho interés. Pero sí lo tiene el que, tras disfrutar de ella, es de las pocas cosas que te permitirán volver a experimentar sensaciones físicas y emocionales del viaje una vez vuelvas a tu lugar de residencia.

Los productos gastronómicos, vinos, delicias, ..., comprados en su lugar de origen, en tu ciudad, disfrutados en un restaurante con platos de ese país o región, o adquiridos por internet, te hacen revivir parte de la experiencia. Pero en España parece que nos hemos dado cuenta hace muy poco tiempo del valor de nuestra gastronomía como potenciador del recuerdo por la estancia en nuestro país. Unas veces porque ciertas trabas sanitarias nos lo impedían (productos cárnicos especialmente), otras por nuestra poca disposición a viajar al exterior con fines comerciales (algo se va mejorando, hay que reconocerlo) y otras porque intentamos destrozar nuestros propios iconos (no hace falta retomar el tema de Santamaría vs Adriá).

No es en absoluto dudoso el reconocimiento internacional del que gozan los italianos cuando exportan la idea de gastronomía (aunque la mayoría de "su" aceite provenga de España, jeje). Todo el mundo está salpicado de restaurantes especializados en su comida.

Parece que por fin aquí empezamos a descubrir el valor del concepto "tapa". Pero el verdadero valor para construir la marca gastronómica&turística&experiencial de España no está en el formato de la comida, está en lo que representa, el imaginario que transmite. Nuestro tapeo, la vida social junto a unos vinitos y unos amiguitos, las cañas de cerveza en terraza, el jaleo, la calle, un estilo de vida que todo aquél que visita España considera envidiable.

Ahí está nuestro principal atractivo, en nuestro estilo de vida. ¿Que la tapa refleja toda esa personalidad y transmite los valores que como marca interesan a un país? Pues apostemos por ella.

Ah, claro, que también hay que hablar de innovación, tecnología, sector terciario, patentes, ..., que se lo digan a Ferrán Adriá. La gastronomía tiene todo eso, y más.

C